Virgen con el niño. Giovanni Antonio Bazzi, Il Sodoma ( Vercelli 1477- Siena 1549) c. 1535
Óleo / tabla
74 x 62 cm.
Bazzi, apodado por Vasari “Il Sodoma” debido a su carácter, fue el más destacado representante de la pintura sienesa, aunque su formación corresponde a la pintura de Lombardía. Encarna la transición estilística desde el Renacimiento al manierismo. Seguidor de la estética leonardesca.
La temática religiosa junto con la mitología y los temas alegóricos han sido siempre los más significativos en esta etapa de la pintura, pero ahora mayor grado de humanidad y cercanía. Se buscaba el equilibrio y la proporción entre la figura humana con gran psicología y naturalismo en sus formas clásicas y, la naturaleza. La virgen se presenta en el plano principal girada hacia la derecha de manera muy leve marcando así una diagonal con el Niño, y entre ellos se rompe la frontalidad clásica y aporta mayor dinamismo a la representación. Los volúmenes se modulan a través de los colores, y centrando la atención en las figuras y su vínculo cercano y humano. EL juego de luces y sombras eran usadas para crear profundidad y volumen. Especial hincapié además de en el color, verdes y rojos oscuros y claros en el vestido de la Virgen, contrastando con la piel clara y luminosa del Niño, prestando atención a las texturas de las telas y de las distintas superficies.
La luz proviene de una fuente oblicua, a la izquierda del espectador, iluminando uniformemente a la Virgen y marcando los volúmenes del cuerpo del Niño.