Madera dorada y pintada en verde. 95 x 63 x 52 cm
La pareja de butacas estilísticamente neoclásicas, dentro del periodo real de Carlos IV (1788-1808) bajo la influencia de los modelos franceses de Luis XVI y de la tradición italiana difundida a través de la corte borbónica. El periodo de Carlos IV supone la continuidad de las reformas ilustradas iniciadas en el reinado de Carlos III, aunque con una mayor depuración formal. El mobiliario abandona definitivamente las sinuosidades rococós y adopta líneas más rectas, geométricas y proporcionadas, en consonancia con los ideales clásicos promovidos por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Clasicismo en el respaldo ovalado, brazos estilizados con una ligera curvatura, patas acanaladas, predominio de la línea recta… todos ellos rasgos del estilo neoclásico francés, italiano y, por supuesto, español.
Particularmente notable es la combinación cromática del armazón, en tonos verde agua, realzada mediante molduras doradas, lo que dota a esta pareja de butacas de una enorme elegancia y refinamiento. El dorado aplicado en molduras y, pequeños motivos ornamentales subrayan las líneas estructurales manteniendo la sobriedad neoclásica.