S.XVIII
Marfil en una sola pieza.
13,5 X 13 cm.
La imagen muestra un bajorrelieve tallado en marfil que representa la Crucifixión de Jesucristo, uno de los episodios centrales de la tradición cristiana. La escena se organiza en torno a la figura de Cristo crucificado, ubicada en el eje vertical de la composición. Sobre su cabeza aparece la inscripción “INRI”, acrónimo del latín Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum (Jesús Nazareno, Rey de los Judíos), según el relato evangélico. El cuerpo de Cristo, estilizado y anatómicamente definido, se presenta con la cabeza inclinada y los ojos cerrados, sugiriendo el momento posterior a su muerte.
A los pies de la cruz aparecen personajes que expresan dolor y recogimiento, la Virgen María, representada con gesto de profunda aflicción; san Juan Evangelista, en actitud de oración o lamento, o María Magdalena. Las posturas corporales, los pliegues de los mantos y la proximidad física entre los personajes intensifican la carga emotiva de la escena, subrayando el dramatismo del acontecimiento.
La composición en bajorrelieve permite modelar volúmenes suaves y expresiones contenidas, características frecuentes en obras devocionales destinadas a la oración privada. La monocromía propia del marfil acentúa el juego de luces y sombras, lo que contribuye a resaltar los rasgos faciales y la anatomía.